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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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Pr. Walter Ruiz 

Comentarios de la Lección de la Escuela Sabática 

2do. Trimestre de 2008 

"Jesús es maravilloso" 

Lección 11 

14 de Junio de 2008 

El poder de su resurrección 



Textos base: Mateo 28:1-15; Juan 20:1-23; Marcos 16:1-14; Lucas 23:1-47. 

Introducción 

Hoy vamos a hablar de la resurrección de Cristo. Este es uno de los acontecimientos 
cruciales para nuestra fe. 

El sábado después de la crucifixión de Cristo fue de emociones fuertes. 

Sus discípulos estaban ocultos en el aposento alto, temerosos, apesadumbrados, des- 
esperanzados por la muerte de su querido Maestro. 

La gente que llegaba a Jerusalén por la Pascua estaba desorientada. Muchos busca- 
ban a Jesús con sus enfermos y moribundos, pues sabían que debería estar en la ciu- 
dad. Otros querían oír sus palabras. Pero palabra alguna sería pronunciada por Jesús 
ese día. Varios moribundos morirían aquel día porque la mano que había sanado a tan- 
tos yacía sobre el pecho inerte del Maestro de Galilea. 

Varios sacerdotes estaban de servicio en el templo, ofreciendo los sacrificios (que ya 
no tenían valor a los ojos de Dios). Miraban apesadumbrados cómo el pesado velo de 
lino, oro y piedras preciosas del Templo yacía roto dejando a la vista de todos por vez 
primera, el Lugar Santísimo. Todos ellos se hallaban conmocionados por las señales 
que habían presenciado durante la muerte de Jesús de Nazaret. Muchos sacerdotes 
estaban soñolientos, habían pasado la noche en vela, escudriñando en sus rollos las 
profecías referentes al Mesías. Muchos de ellos creerían después. 

Pero los dirigentes que habían llevado a la muerte a Jesús, estaban sencillamente ate- 
rrorizados. La gente acudía a ellos pidiendo información sobre el secreto a voces de 
que Jesús había sido crucificado. Otros hacían preguntas sobre la base de las profec- 
ías. Ellos no podían responderles. Sólo recordaban que Jesús había prometido resuci- 
tar al tercer día. Y aunque no estaban dispuestos a pisar el atrio de los gentiles para no 
contaminarse, esa tarde tuvieron una junta de iglesia, en la casa de Pilatos. 

Pilatos les concedió lo que pedían, y junto con cien soldados, ataron con cuerdas roca 
que cerraba el sepulcro de Cristo, y pusieron el sello del César sobre ellas. Regresaron 
'tranquilos' a Jerusalén. Todo lo humanamente posible para impedir la resurrección de 
Jesús estaba hecho. 

¡Cuan vana es la mente humana frente a la mente del Omnipotente! 



Pero no sólo eran las cuerdas que ataban la roca a la montaña y los cien soldados del 
mejor ejército del mundo los decididos a mantener muerto a Jesús. Encima de ellos to- 
da la hueste de Satanás acampó, decidida a mantener en la sepultura a Aquel que hab- 
ía osado venir a este mundo a tratar de salvar a la humanidad. 

¡Cuan vanos son los intentos satánicos frente a los designios de Dios! 



/.Qué pasó aquel domingo de madrugada? 

Mateo y Juan son los que nos proporcionan más detalles de lo ocurrido ese día, pero 
todos los evangelios nos dan información. A veces esta información parece fragmenta- 
ria hasta contradictoria. Pero esto es debido a los énfasis salvíficos de cada uno. La 
mensajera del Señor también nos dejó un relato de los hechos. A continuación les 
ofrezco una relación tentativa de lo acontecido, para tu salvación y la mía. 

(Nota al maestro: Antes de leer esta síntesis, conviene leer todos los pasajes que 
hablan de la resurrección, y de ser posible El Deseado de todas las gentes, capítulos 
80-83) 

1 . En las últimas horas de la noche, cuando estaba por despuntar el día domingo, el 
cuerpo de Jesús permanecía aún en la tumba (El Deseado de todas las gentes, p. 
725). 

2. Mientras estaba todavía oscuro, María Magdalena se dirigió a la tumba (Juan 
20:1). Parece que las otras mujeres estaban juntas cuando llegaron al sepulcro (El 
Deseado de todas las gentes, p. 732). Quizá se habían puesto de acuerdo con 
María para encontrarse en el sepulcro, aproximadamente al salir el sol (Marcos 
16:2). 

3. Mientras estaba todavía oscuro (El Deseado de todas las gentes, pp. 725-726), y 
mientras las mujeres iban todavía camino a la tumba (El Deseado de todas las 
gentes, p. 732), "un ángel del Señor", el más poderoso de las huestes celestiales, 
el que ocupa el lugar de Lucifer, y que anunció el nacimiento de Cristo, semejante 
a un rayo descendió del cielo, rodeado de una luz potentísima. Las huestes satá- 
nicas huyen frente a tal poder divino. Descienden más ángeles, entre todos ellos 
están los dos guardianes que lo cuidaron mientras estuvo en la tierra (El Deseado 
de todas las gentes, p. 771 ). 

4. Los soldados de susto fueron "vueltos como muertos". El ángel "removió la piedra" 
(Mateo 28:2) como un guijarro y clamó en alta voz: "Hijo de Dios, sal fuera; tu Pa- 
dre te llama" (El Deseado de todas las gentes, p. 725). 

5. El Salvador por la vida que había en él (El Deseado de todas las gentes, p. 729), 
sale de la tumba de José, revestido de gloria. "¡Yo Soy la resurrección y la vida! Yo 
pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo la pongo de 
mí mismo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar" (Juan 
10:17,18). 

6. En ese momento un grupo especial de hijos de Dios, "que habían dado testimonio 
de él a costa de su vida" (Mateo 27:52,53; El Deseado de todas las gentes, p. 730), 



resucitó y apareciendo a muchos en Jerusalén decían: ¡Cristo ha resucitado de los 
muertos, y nosotros hemos resucitado con él! 

7. Cuando Cristo, los ángeles y la luz desaparecieron, los soldados romanos, que 
habían visto al ángel quitar la piedra, lo oyeron llamar al Hijo de Dios, y vieron a 
Cristo realmente salir de la tumba, se alejan del sepulcro y fueron tambaleantes a 
la ciudad dando la más grande noticia del tiempo y la eternidad (El Deseado de to- 
das las gentes, pp. 725-727). 

8. María Magdalena llegó a la tumba, y al encontrar que la piedra había sido quitada 
(Juan 20:1), se apresuró a referirlo a los discípulos (Juan 20:2; El Deseado de to- 
das las gentes, p. 732). 

9. Las otras mujeres, entre ellas María, madre de Jacobo, junto con Salomé y Juana 
(Marcos 16:1; Lucas 24:1, 10), llegaron al sepulcro. Encontraron allí al ángel que 
había descendido del cielo para llamar a Cristo del sepulcro, sentado en la piedra 
que había quitado de la entrada de la tumba (Mateo 28:2; El Deseado de todas las 
gentes, p. 732). Al verlo, las mujeres quisieron huir, pero se detuvieron al oír el 
maravilloso mensaje del ánqel: No está aquí, pues ha resucitado, como di¡o (Mateo 
28:5-7, Marcos 16:6-7; El Deseado de todas las gentes, p. 733). Entrando en el 
sepulcro, encontraron a otro ángel sentado en la loza de piedra donde Jesús había 
estado (Marcos 16:5; cf. Juan 20:12). Este ángel les dice: "¿Por qué buscáis entre 
los muertos al que ha resucitado?" (Lucas 24:5-7, El Deseado de todas las gentes, 
p. 733) Las mujeres recuerdan lo dicho por Cristo sobre su resurrección. 

10. Sin demora, las mujeres van a dar el informe a los discípulos, obedeciendo a los 
ángeles (Mateo 28:8-9, 1 1 ; Marcos 1 6:8; Lucas 24:9-1 0). Aparentemente, es en es- 
te momento que los soldados recién consiguen llegar a Jerusalén, ante los "princi- 
pales sacerdotes", que paralizados de horror escuchan su informe (Mateo 28:11). 

11. Mientras tanto, María Magdalena había encontrado a Pedro y a Juan y les había 
informado que había encontrado vacío el sepulcro (Juan 20:2). Los dos discípulos 
corrieron al sepulcro, pero Juan llegó primero (Juan 20:3-4). Pedro, y luego Juan, 
entraron en el sepulcro, pero ninguno de ellos vio a los ángeles (Juan 20:5-10; Lu- 
cas 24:12). María los siguió hasta la tumba y permaneció allí después que Pedro y 
Juan se habían ido (Juan 20:1 1 -1 3; El Deseado de todas las gentes, p. 733). 

12. María se inclinó para mirar dentro del sepulcro y vio a los dos ángeles sentados en 
la piedra donde había estado el cuerpo de Cristo (Juan 20:11-13; El Deseado de 
todas las gentes, p. 733). 

13. Al erguirse, María oyó la voz de Jesús, quien le dice: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A 
quién buscas?" María no percibió que era Jesús quien le hablaba (Juan 20:14-15). 
Entonces Jesús se reveló a ella, que resultó ser la primera persona -sin contar los 
soldados romanos (El Deseado de todas las gentes, p. 734)- que lo veía después 
de haber resucitado (Marcos 16:9). Jesús se niega a ser tocado por ella, pues aún 
no subía a su Padre. Maria Magdalena es también el primer discípulo con el come- 
tido de anunciar que el Señor ha resucitado (Juan 20:1 8). 

14. Después que se fue María, Jesús ascendió por un tiempo muy breve al cielo para 
presentarse ante el Padre como primicia de los que durmieron (1 Corintios 15:20). 
Recibe de él la aceptación de su sacrificio a favor del mundo, y la ratificación del 



pacto hecho antes de que el mundo existiera. ¡La salvación de los hombres ahora 
es SEGURA en Cristo! (Juan 20:1 7; El Deseado de todas las gentes, p. 734). 

. Después de ascender al Padre, ese mismo domingo, Jesús apareció al grupo de 
mujeres que fueron a ungirlo (DTG 735), diciéndoles con cariño "¡Os Saludo!" (Ma- 
teo 28:9-10; El Deseado de todas las gentes, p. 735). Esto ocurrió mientras las 
mujeres iban para informar a los discípulos que la tumba estaba vacía (versículo 
9), por lo tanto los acontecimientos deben haber ocurrido en rápida sucesión. A lo 
largo del día, Jesús apareció a Pedro (Lucas 24:34; 1 Corintios 15:5), a Cleofás y 
un discípulo que iban a Emaús (Lucas 24:13-32; Marcos 16:12) y finalmente a los 
discípulos que estaban en el aposento alto (Marcos 16:14; Lucas 24:33-48; Juan 
20:19-23; 1 Corintios 15:5). Tomás estaba ausente (Juan 20:24-25). Creería des- 
pués. 



.¡.Por qué es importante para nosotros la resurrección de Cristo? 

Pablo en su primera carta a los Corintios, capítulo 15 nos da tres razones fundamenta- 
les para ¡amas neqar la resurrección de Cristo: 

1 . Porque es la esencia del Evangelio (15:3): El mensaje de las "primicias" que resu- 
citaron con Cristo, es esencialmente el mensaje que hoy debemos vivir y anunciar 
al mundo para Salvación, ¡Cristo ha resucitado de los muertos y nosotros tenemos 
una nueva vida en él, Aleluya! 

2. Porque de no ser así, el mensaje del evangelio de Cristo sería realmente 'el opio 
del pueblo' (15:14, 15) y Dios no nos habría perdonado los pecados, y todo lo que 
podríamos ser es un grupito de moralistas hipócritas en mayor o menor grado, dig- 
nos de la compasión del mundo (15:1 7-1 9). 

3. Porque la resurrección es la seguridad de su Segunda Venida y del fin del mal. Si 
Cristo resucitó, entonces vendrá otra vez, y destruirá todo el mal y el dolor del uni- 
verso, hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies. Y acabará finalmente 
con la propia Muerte (15: 22-25). 

Hoy, la resurrección es la seguridad total del poder de Dios. Dios tiene poder. Jesús 
tiene poder. Esencialmente los cristianos somos personas que creemos que sólo un 
poder fuera de nosotros, sí puede cambiar nuestras vidas, porque vemos que no po- 
demos más con nosotros mismos. Y ese poder, gracias a la resurrección, está en Cris- 
to, hoy, a tu entera disposición. 

Todo gracias a la Cruz de Cristo. 

Hubo uno que no estaba en la iglesia cuando todos vieron a Cristo, y que ya no tenía 
fe, y que pensaba que su vida espiritual con Dios estaba acabada. Que sólo quedaba 
vivir como un ser humano más en el mundo ¿Habrá alguien así hoy? Su nombre era 
Tomas (Juan 20:24-29) ¿Y qué hizo que Tomas volviera a tener fe? 

Te doy su secreto: 

a. No se alejó de la iglesia, siguió perseverantemente al lado de ellos, "ocho días 



b. Hasta que Jesús apareció de nuevo. Hoy Jesús todavía aparece, en un sermón, 
quizá este sermón, en una oración, al leer ansiosamente su Palabra, en un libro, 
en las súplicas que nos hace en la vida. ¡Por favor, sigue al lado nuestro, hasta 
que Jesús se te aparezca de nuevo! 

c. Y cuando apareció creyó. Es que eso es lo que había estado pidiendo al ver el ros- 
tro de los demás. 'Yo quiero tener esa fe, yo quiero tener esa esperanza, yo quiero 
tener ese amor.' Humíllate ante el Señor. 

"¡Cristo ha resucitado de los muertos y nosotros hemos resucitado con él!" 

¿Qué vas a hacer ahora? 

ffl 1 Corintios 15:51-58 

"He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos, pero todos seremos trans- 
formados en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final. Porque 
sonará la trompeta, y los muertos serán resucitados sin corrupción; y nosotros se- 
remos transformados. Porque es necesario que esto corruptible sea vestido de in- 
corrupción, y que esto mortal sea vestido de inmortalidad. Y cuando esto corrupti- 
ble se vista de incorrupción y esto mortal se vista de inmortalidad, entonces se 
cumplirá la palabra que está escrita: ¡Sorbida es la muerte en victoria! ¿Dónde 
está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? Pues el aguijón 
de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley. Pero gracias a Dios, 
quien nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos 
míos amados, estad firmes y constantes, abundando siempre en la obra del Se- 
ñor, sabiendo que vuestro arduo trabajo en el Señor no es en vano" 



Pr. WaltherRuiz